Día de los Héroes en Paraguay

El día de los héroes y la Guerra de la Triple Alianza

El Día de los Héroes en Paraguay se conmemora a nivel nacional el 1 de marzo de cada año. Es una fecha de profundo arraigo y remembranza de aquellos hombres, mujeres, niños y ancianos que libraron uno de los conflictos bélicos más sangrientos de la historia latinoamericana: la Guerra de la Triple Alianza.

Una guerra en la que se perdieron cuantiosas vidas, se estima que el 50% de la población del Paraguay. Asimismo, buena parte del territorio paraguayo quedó en manos de Brasil por la que todavía hoy existe una querella diplomática con el país vecino.

Cada vez que recordamos aquel grito histórico del Mariscal Francisco Solano López, retumba en nuestros oídos sus últimas palabras: “¡Muero por mi patria!”, una patria que tuvo que levantarse luego con el heroísmo diario de los sobrevivientes a esa masacre.

Qué pasó el día 1 de Marzo

El día 1 de marzo se estableció en nuestra historia paraguaya como un día para recordar a quienes lucharon en nuestro país una de las guerras más grandes de Latinoamérica: La Guerra de la Triple Alianza.

En este día, particularmente, se conmemora la muerte de uno de sus más importantes héroes, el Mariscal Francisco Solano López, el héroe más resaltante en esa contienda, aunque estuvo acompañado del sacrificio de hombres, mujeres, niños y ancianos que junto con él se sumaron como víctimas de una masacre que hoy puede verse más bien como un genocidio.

Y aunque en la Guerra de la Triple Alianza  los países participantes, Argentina, Brasil y Uruguay, vieron morir a unos 120 mil hombres, la tragedia real la padeció Paraguay con la pérdida de 280 mil vidas, un poco más de la mitad de la población total de la nación, hombres en su mayoría.

Los acontecimientos del 1 de marzo

Los orígenes del conflicto

Esta guerra tiene su origen en una reyerta interna surgida en la nación uruguaya, pero que rápidamente se extendió en la región, aparentemente incitado por los británicos quienes tenían intereses comerciales en juego.

Situados en el contexto histórico, esta guerra se libró unos pocos años después que los pueblos suramericanos se declaran independientes de la Corona Española, siendo, en definitiva, sus guerras intestinas las que fueron marcando la tenencia de territorios a lo largo de la región, a veces comandados por caudillos, otras veces comandados por quienes ejercían el poder legítimamente.

Una pelea entre partidos

En este caso, fue la querella entre dos partidos políticos de Uruguay, el Partido Blanco (o Partido Nacional) y el Partido Colorado, el detonante para entrar en guerra con los países vecinos: Argentina y Brasil. En ese momento era el Partido Blanco el que gobernaba en el país uruguayo.

Para esos años, Bernardo Prudencio Barro claramente era un aliado, por no decir que el único, del Paraguay, permitiéndole el acceso al mar a través de su territorio. Sin embargo, en la práctica los acontecimientos eran otros, ya que el acceso al océano Atlántico se hacía a través del puerto bonaerense. Esto hacía que Paraguay se debatiera entre dos aguas al momento de mostrar su lealtad en esta guerra que rápidamente caló a nivel regional. Para el Partido Blanco la situación sería bastante complicada en una condición de desigualdad de poderío, ya que el Partido Colorado, encabezado por el General Venancio Flores, contaba con el apoyo de Brasil.

Las posiciones eran claras: la embestida organizada por Flores para derrocar a Berro sería apoyada por Brasil, mientras que el presidente uruguayo contaría con el apoyo del Mariscal Francisco Solano López.

Cómo se suma Argentina a esta guerra

Paraguay estaba “entre dos aguas” al mostrar sus lealtades durante este conflicto, arriesgándose a tal punto que Argentina también se sumó a la guerra.

Para iniciar la estrategia defensiva del Partido Blanco, el Mariscal Francisco Solano López emprendió el asalto y captura de una embarcación comercial brasileña para, de este modo, invadir a Mato Grosso, una provincia cuyos territorios estaban en disputa entre Paraguay y Brasil. Su intención era enviar a las tropas paraguayas al territorio uruguayo desde ese punto geográfico, pero la maniobra implicaba pasar a través de Corrientes, una provincia Argentina. 

Y aunque el gobierno argentino de Bartolomé Mitre estaba en conocimiento de la práctica paraguaya de utilizar el puerto de Buenos Aires, no podía permitir esta acción por ser un fuerte aliado del Partido Colorado.

Solano López no atendió a la negativa argentina ante su petición de tránsito por aquella región, así que al invadirla para llevar a cabo su movimiento estratégico, Mitre se sumó al bando del Partido Colorado, conformándose así la Triple Alianza entre Uruguay y su nuevo gobierno liderado por el Partido Colorado, Brasil y Argentina, unidos en un conflicto en contra del Paraguay.

Los héroes del Paraguay

Las pérdidas civiles y el golpe demográfico sufrido por el Paraguay

La maquinaria de guerra del bando de la Triple Alianza no tenía punto de comparación con las fuerzas militares paraguayas, lo que devino en una batalla sanguinaria que hoy puede catalogarse como genocidio, ya que sus acciones se llevaron a cabo en aras de terminar con la vida de un solo hombre: el Mariscal Francisco Solano López.

Así que los enfrentamientos sucedieron uno tras otro diezmando a la población del Paraguay de una manera despiadada, hasta que el fin los ojos de Solano López se cerraron para siempre en medio de un suspiro que gritaba “¡Muero por mi patria!”, patria que de un triste modo, también murió con él aquel 1 de marzo de 1870.

Una patria que fue socavada drásticamente en número así como en cuanto a territorio, pues igual se perdieron las provincias en disputa con Brasil, sumado al hecho de la pérdida de aproximadamente 90 mil vidas que no carecían de experiencia militar, pues eran civiles reclutados a la fuerza que batallaron como pudieron durante esta guerra. Esta masa humana inexperta solo fue utilizada como una barrera para salvaguardar tanto como se pudiera a la casi inexistente fuerza militar con la que contaba el Mariscal Solano López.

El martirio de mujeres, jóvenes, niños y ancianos todavía hoy enluta el recuerdo de un pasado que marcaría para siempre el desarrollo de nuestro país.

Las tristes prácticas bélicas de aquel entonces

Uno de los datos curiosos en la historia de nuestra región es que, de hecho, los ejércitos contaban con niños en sus filas. Por ejemplo, el ejército argentino tenía en sus tropas niños que subían el ánimo de los militares tocando los tambores de infantería durante el tránsito por el territorio en el que se libraría cada enfrentamiento. Sin embargo, ante la desesperación de las fuerzas paraguayas, solo los niños de este bando lucharían contra diestros hombres de guerra que los masacraron en el campo de batalla.

Uno de los peores enfrentamientos es el conocido como la Batalla de Acosta Ñu librada el 16 de agosto de 1869, donde se enfrentó una fuerza de 20 mil soldados brasileños contra 3500 chicos paraguayos que en su mayoría murieron a manos del enemigo. Un sangriento recuerdo que marcó la fecha para celebrar el día del niño en Paraguay como homenaje a la inocente lucha de estos niños durante la Guerra de la Triple Alianza.

Por qué fueron tantas las víctimas de esta guerra

Pero ¿cómo fueron reclutados tantos civiles combatientes? ¿De dónde provinieron las fuerzas que nutrieron la defensa paraguaya?

  • 7 mil soldados fueron reclutados entre 1864 y 1870 gracias a las acciones ejecutadas por Carlos Antonio López.
  • 64 mil hombres armados se sumaron a este ejército. Estos eran milicianos y reclutas en pleno proceso de formación.
  • Por obligatoriedad, todos los hombres en edades comprendidas de 16 a 50 años también deberían alistarse en las filas del ejército, alcanzándose así un total de 80 mil hombres en armas al momento del ingreso al territorio argentino.

Más y más reclutados…

Pero el número de reclutados no acaba ahí. El patriotismo paraguayo hizo que por voluntad propia, decenas de mujeres y ancianos participaran en la guerra, siendo alcanzados por sus sangrientos efectos. Estas fueron personas que se acercaban a los campos de batalla a llevar agua, medicinas o alimento, así como buscar uniformes de los caídos para adaptarlos a nuevos combatientes.

Se estima que en proporción, las víctimas masculinas fueron tantas que, al final de la guerra, había 4 mujeres por cada hombre, siendo el caso que en algunas regiones del Paraguay hubiese una proporción de 20 mujeres por cada varón.

Este hecho supuso una realidad desafiante en un país en el que mujeres y niños tuvieron que hacerse cargo de sembradíos, construcciones, activar el sector productivo y de manera lenta (y hasta compartiendo a sus parejas) repoblar al país. Todavía hoy puede decirse que este es un factor que demoró el desarrollo del país.

Homenaje a los héroes del Paraguay

Otra de las consecuencias: la pérdida de territorio

Como consecuencia de la guerra, Paraguay perdió el territorio que tenía en disputa con Brasil, así como otro espacio que reclamaba a Argentina. En total se hablan de unos 150 mil km2, lo que representa un aproximado del 25% del espacio geográfico que Paraguay consideraba suyo.

Desde entonces, Brasil consolidó la ocupación de Mato Grosso y Argentina las poblaciones de Misiones y Formosa. Asimismo, Brasil sometió económicamente por 6 años a Paraguay exigiéndole indemnizaciones por la guerra.

Como consecuencia, el progreso en cuanto a infraestructura y consolidación económica ha sido sumamente lento en el Paraguay, trayendo como consecuencia una de las menores tasas de migración hacia su territorio si se compara con otros países de la región. Este es un hecho que también  ha dejado en desventaja al país frente a sus vecinos en cuanto a desarrollo demográfico y comercial.

Nombres de los Héroes del Paraguay

Aunque el Mariscal Francisco Solano López es el héroe más emblemático de esta gesta, hay otros próceres paraguayos que vieron la muerte de manera todavía más trágica. Ellos también son recordados en esta fecha. Uno de ellos es Pedro Pablo Caballero, quien murió a consecuencia de haber sido atado a 4 caballos que lo arrastraron por tierra, desmembrando su cuerpo. Otras versiones cuentan que fue degollado frente a una muchedumbre entre las que también se contaba la presencia de su esposa.

En cuanto a los niños que participaron en la guerra se estima que fueron en total unos 3500, tomando como referencia los registros históricos que hablan de la llegada de 87 carretas con niños ancianos y mujeres reclutados para apoyar al ejército paraguayo.

Aunque se desconoce la identidad de muchos de ellos, estos son algunos de los niños que murieron en esta cruel guerra: Dejesús Benítez, Marcos Amarilla, Ambrosio Varela, Eugenio Borja, Pedro Enciso, Basilio Arévalos, Francisco Mboca, Emilio Aceval, Cipriano Martínez, Víctor Burgos, Juan Sánchez, Celestino Ortega, Juan Ríos, Eusebio Mereles, Pablo Ñandua, Segundo Pérez, José Melgarejo, Silvestre Fernández, Jacinto González, Agustín Ortiz, Trinidad Olmedo y Tomás Espínola, entre tantos otros.

Entre las mujeres que dieron su vida en la Batalla de Piribebuy se cuentan a Basilia Domeque, Eusebia Pérez, Hilaria Medina, Cándida Cristaldo, Venancia Acosta, Jacinta Fernández, Anita Segovia, Gabriela López y Damacia González entre otras. Además, las mujeres también hicieron la entrega de sus prendas más valiosas contentivas de oro, plata y piedras preciosas para poder sufragar los gastos de la guerra.

Los héroes homenajeados en Paraguay

Por qué algunos no consideran Héroe al Mariscal Francisco Solano López

En Paraguay hoy todavía existen dos visiones antagonistas en torno a la figura del Mariscal Francisco Solano López. Por una parte están sus admiradores, quienes lo consideran un prócer que entregó su vida en pro de la lealtad a sus socios Uruguayos así como a reclamar los territorios en disputa con Brasil y Argentina.

Sin embargo, en ese mismo momento hubo un nutrido grupo de paraguayos que luchó en contra de estos ideales, pues su lealtad se dirigía a la Legión Paraguaya. Esta agrupación ha culpado desde entonces al Mariscal Solano López de todas las adversidades que ha atravesado Paraguay como consecuencia de haber perdido la Guerra de la Triple Alianza.

A los ojos del mundo y siguiendo la corriente histórica establecida en las investigaciones de José María Rosa y Atilio García Mellid, ambos historiadores, Solano López no fue sino un caudillo que se dejó seducir por los intereses comerciales de los británicos para unirse a la guerra.

El heroísmo de cada persona en el día a día

Paraguay es una nación que, aunque todavía sufre las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza, ha sabido valerse por sí misma para reconstruir a la nación.

El heroísmo de cada persona en el día a día se nota en las pequeñas acciones que marcan la diferencia: un gesto de solidaridad, el trabajo honesto, la formación de las jóvenes mentes para forjar el futuro.

Así que el día de los héroes en Paraguay es una fecha emblemática en que recordamos a nuestros próceres, pero también nos agasajamos a nosotros mismos que con fervor y constancias levantamos al país diariamente desde nuestra cotidianidad.

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